En el actual gobierno de Evo Morales se produjo 42 muertos en conflictos sociales, las regiones vulnerando normas legales desobedecen al gobernante, el Presidente afirma que no cumple con las Leyes. Estamos rumbo al enfrentamiento.
Como no había ocurrido las regiones rechazan al Presidente y Vicepresidente, pese a tener las FFAA, y la Policía bajo su mando, no puede asistir a actos protocolares con dignatarios de otras naciones. Organizaciones sociales, entre ellas el sector más combativo los mineros, exigen reivindicaciones. El gobierno no quiere comprender que los bolivianos no admiten autoritarismo ni injerencia foránea. En medio de manifestaciones, huelgas, bloqueos, paros, no parece comprender que es importante y de urgencia cambiar su posición ultrista y radical y gobernar en conciliación para todos los bolivianos. Si ayer se produjo la muerte de mineros en la localidad de Caihuasi, por disparos de armas letales por agentes de represión, no es posible festejar la creación de la República sino enarbolar la bandera tricolor para convocar a que los sectores en discordia depongan actitudes hostiles. Los 42 muertos, durante dos años y medio de este gobierno supera lo ocurrido en 10 o 15 años de otros gobiernos. Se ha llegado al extremo de reprimir a personas discapacitadas, ciudadanos con muletas, en sillas de rueda, mancos, cojos, no videntes, que pugnaban, en inferioridad de condiciones ingresar a la plaza Murillo. Esta situación no debe continuar, el gobernante y los gobernados tienen que acceder a deponer intereses de grupo, partido o sector. Un proceso de insurrección comienza con la desobediencia a las Leyes, las actitudes son cada vez más hostiles y radicales contra "sus enemigos" y acaba en revolución. Evo Morales Ayma y Alvaro García Linera, en su calidad de Presidente y Vicepresidente de la República, deben darse cuenta que el pueblo tiene conciencia social y sus reacciones son impredecibles cuando se toca sus bolsillos, se le sube el precio del pan y alimentos de primera necesidad, no hay empleo, la desocupación congestiona las calles, la migración campo ciudad se hace cada vez conflictiva y la inmigración al exterior de ciudadanos bolivianos se convierte en éxodo por falta de oportunidades en su patria. De la insurrección al enfrentamiento armado hay poco trecho por recorrer. Es imperativo que los gobernantes dejen su soberbia y ansiedad de Poder y se aboquen a dar soluciones reales a la problemática socio económica política de los bolivianos. La Prefecta del Departamento de Chuquisaca, Savina Cuellar expreso "que el radicalismo del Presidente Evo debe concluir", frase que sintetiza lo que ocurre en Bolivia.
Fuente: Jornada
Fuente: Jornada




0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada